En un juzgado de Madrid, un funcionario encontró un recurso de apelación que había sido presentado hace tres semanas, pero olvidado en la bandeja de entrada del juzgado debido a que all mismo día se recibió una carta que invitaba a una fiesta de cumpleaños del juez. Al abrir el sobre, el funcionario exclamó: '¡Vaya, parece que habría tenido más éxito si hubiera sido una invitación a un recurso!' A pesar del error, lograron tramitar el recurso a tiempo, pero el juez se tomó el asunto con buen humor y propuso celebrar la próxima audiencia con tarta. La moraleja: siempre revisar la bandeja de entrada, ¡incluso si hay pasteles de por medio!
Un empresario presentó como prueba un contrato 'firmado electrónicamente' que en realidad era una foto de un papel con el dedo señalando una X. El perito informático tardó dos minutos en elaborar su dictamen.
Los funcionarios de un juzgado de lo Social convocaron huelga el mismo día que se celebraba un juicio colectivo de 80 trabajadores que reclamaban el derecho a huelga. La ironía no pasó desapercibida para el magistrado, que lo reflejó en los antecedentes de hecho.
En un juicio verbal de reclamación de cantidad, una de las partes aportó como prueba documental una servilleta de bar con la deuda apuntada a bolígrafo. El juez la admitió como documento privado, y resultó ser la prueba determinante para el fallo.
En un juicio por estafa, el testigo de la defensa, nervioso, comenzó a relatar con lujo de detalles cómo 'teóricamente' podría haberse cometido el fraude. El fiscal tomó nota. Semanas después fue investigado él mismo.
En un juicio penal con acusado extranjero, el intérprete jurado comenzó a traducir al idioma equivocado. El acusado, en perfecto castellano, le interrumpió: 'Oiga, que yo hablo español perfectamente.' El juicio tuvo que suspenderse 10 minutos por las risas.
Un ciudadano presentó recurso de alzada ante un organismo administrativo escrito a mano en papel de cuaderno cuadriculado, con corrector líquido y tachaduras. Cumplía todos los requisitos legales. La administración lo admitió a trámite y tuvo que resolver sobre el fondo.
Al ser detenido por presunto fraude fiscal, el imputado solicitó al agente que le entregara factura por los servicios de traslado al juzgado. El funcionario, sin inmutarse, le informó que la Administración no emite facturas por detenciones.
Un agricultor interpuso demanda contencioso-administrativa contra el Ayuntamiento por los daños causados por el viento en su cosecha, argumentando que el municipio no había instalado barreras eólicas suficientes. El juzgado la inadmitió, pero el escrito pasó a los anales del registro.
Un juzgado envió durante tres años notificaciones de ejecución hipotecaria a una persona que había fallecido. Los herederos, que desconocían la deuda, lo descubrieron cuando llegó el LAJ para el lanzamiento. El error de tramitación tuvo que declararse nulo de pleno derecho.
En un juzgado de Extremadura, a finales de los 90, un expediente de 400 folios llegó desde un pueblo vecino en alforjas sobre un burro. El secretario firmó el acta de recepción sin pestañear, anotando simplemente 'recibido por mensajería'.
Una testigo citada no compareció y fue multada con 200€. Tres años después apareció en el juzgado convencida de que el juicio era esa semana. Había guardado la cédula de citación en el cajón equivocado. El asunto ya había prescrito y el juez no supo si reírse o llorar.
Un letrado preparó sus alegaciones durante 20 minutos en la sala de espera del Juzgado de lo Social nº4. El juicio era en el nº14. La LAJ tuvo que pedirle amablemente que se marchara porque la sala estaba ocupada por otro asunto.
Un letrado preparó sus alegaciones durante 20 minutos en la sala de espera del Juzgado de lo Social nº4. El juicio era en el nº14. La LAJ tuvo que pedirle amablemente que se marchara porque la sala estaba ocupada por otro asunto.
Un agricultor interpuso demanda contencioso-administrativa contra el Ayuntamiento por los daños causados por el viento en su cosecha, argumentando que el municipio no había instalado barreras eólicas suficientes. El juzgado la inadmitió, pero el escrito pasó a los anales del registro.
En un juicio penal con acusado extranjero, el intérprete jurado comenzó a traducir al idioma equivocado. El acusado, en perfecto castellano, le interrumpió: "Oiga, que yo hablo español perfectamente." El juicio tuvo que suspenderse 10 minutos por las risas.
En un juzgado de Extremadura, a finales de los 90, un expediente de 400 folios llegó desde un pueblo vecino en alforjas sobre un burro. El secretario firmó el acta de recepción sin pestañear, anotando simplemente "recibido por mensajería".
Al ser detenido por presunto fraude fiscal, el imputado solicitó al agente que le entregara factura por los servicios de traslado al juzgado. El funcionario, sin inmutarse, le informó que la Administración no emite facturas por detenciones.
Un ciudadano presentó recurso de alzada ante un organismo administrativo escrito a mano en papel de cuaderno cuadriculado, con corrector líquido y tachaduras. Cumplía todos los requisitos legales. La administración lo admitió a trámite y tuvo que resolver sobre el fondo.
En un juicio verbal de reclamación de cantidad, una de las partes aportó como prueba documental una servilleta de bar con la deuda apuntada a bolígrafo. El juez la admitió como documento privado, y resultó ser la prueba determinante para el fallo.
Un juzgado envió durante tres años notificaciones de ejecución hipotecaria a una persona que había fallecido. Los herederos, que desconocían la deuda, lo descubrieron cuando llegó el LAJ para el lanzamiento. El error de tramitación tuvo que declararse nulo de pleno derecho.
Una testigo citada no compareció y fue multada con 200€. Tres años después apareció en el juzgado convencida de que el juicio era esa semana. Había guardado la cédula de citación en el cajón equivocado. El asunto ya había prescrito y el juez no supo si reírse o llorar.
En un juicio por estafa, el testigo de la defensa, nervioso, comenzó a relatar con lujo de detalles cómo "teóricamente" podría haberse cometido el fraude. El fiscal tomó nota. Semanas después fue investigado él mismo.
En la era digital, un empresario presentó como prueba un contrato "firmado electrónicamente" que en realidad era una foto de un papel con el dedo señalando una X. El perito informático tardó dos minutos en elaborar su dictamen.
Los funcionarios de un juzgado de lo Social convocaron huelga el mismo día que se celebraba un juicio colectivo de 80 trabajadores que… reclamaban el derecho a huelga. La ironía no pasó desapercibida para el magistrado, que lo reflejó en los antecedentes de hecho.